Acciones: qué son, cómo funcionan y cómo ganar dinero invirtiendo en empresas

 

Acciones: qué son, cómo funcionan y cómo ganar dinero invirtiendo en empresas

¿Te imaginas ser dueño de una pequeña parte de Bimbo, Coca-Cola, Walmart o alguna de las empresas que utilizas todos los días?

Aunque parezca algo reservado para empresarios millonarios, puedes convertirte en accionista de una compañía que cotiza en bolsa sin necesidad de comprar toda la empresa.

Eso es precisamente lo que haces cuando compras una acción.

Pero aquí viene lo interesante: puedes ganar dinero si la acción aumenta de precio, recibir dividendos si la empresa decide distribuir parte de sus ganancias y construir un patrimonio a largo plazo mediante inversiones periódicas.

Por supuesto, también puedes perder dinero. Una empresa puede atravesar problemas financieros, reducir sus dividendos o ver cómo sus acciones pierden una parte importante de su valor.

En esta guía de Don Dinerito vamos a explicar qué son las acciones, cómo funciona el mercado bursátil, de dónde salen las ganancias y qué debes analizar antes de invertir en una empresa.

Porque una cosa es comprar una acción y otra muy distinta es saber por qué la estás comprando.

1. ¿Qué es una acción?

Una acción es un título que representa una participación en el capital social de una empresa.

Cuando compras acciones de una compañía, adquieres una pequeña parte de ese negocio, de acuerdo con los derechos asociados a los títulos que compraste.

Imagina que una empresa tiene un millón de acciones en circulación y tú compras 100.

En ese ejemplo, posees el 0.01% de las acciones de la compañía, suponiendo que todas las acciones sean de la misma clase y tengan los mismos derechos económicos.

Eso no significa que puedas llegar a la fábrica, llevarte el 0.01% de los productos o exigir que te entreguen esa proporción de sus ventas. Tu participación se ejerce mediante los derechos que corresponden a tus acciones, como determinados derechos económicos y, en su caso, de voto.

Tampoco significa que la empresa esté obligada a pagarte dinero cada mes.

Tu ganancia dependerá de factores como el precio al que compraste, la evolución del negocio, las distribuciones que recibas y las condiciones del mercado.

¿Por qué existen las acciones?

Las empresas necesitan dinero para crecer, comprar maquinaria, desarrollar productos, entrar a nuevos mercados o financiar otros proyectos.

Una de las formas de conseguir capital consiste en emitir acciones.

A cambio de aportar dinero, los inversionistas reciben una participación en la empresa.

Sin embargo, cuando tú compras acciones en la bolsa, normalmente estás comprándoselas a otro inversionista que decidió venderlas. En esa operación, tu dinero no necesariamente llega directamente a la empresa.

Esta distinción es importante: la emisión de acciones puede ayudar a una compañía a obtener capital, mientras que las compraventas posteriores permiten que los inversionistas negocien sus participaciones.

2. ¿Cómo funciona el mercado de acciones?

Las acciones que cotizan en bolsa se compran y venden mediante un mercado organizado.

En México existen bolsas de valores y casas de bolsa que permiten a los inversionistas participar en el mercado bursátil, sujeto a las condiciones de cada instrumento y de cada intermediario.

El proceso para invertir suele ser el siguiente:

  1. Abres una cuenta con una casa de bolsa autorizada.

  2. Depositas dinero en tu cuenta de inversión.

  3. Buscas la acción que te interesa.

  4. Revisas su precio, el volumen de negociación y las condiciones de compra.

  5. Introduces una orden de compra.

  6. Si la operación se ejecuta, las acciones pasan a formar parte de tus posiciones.

  7. Posteriormente puedes mantenerlas, recibir distribuciones si corresponden o venderlas.

El precio de una acción cambia porque compradores y vendedores tienen distintas expectativas sobre la empresa y el mercado.

Si muchos inversionistas quieren comprar una acción al precio disponible, su cotización puede subir. Si predominan las órdenes de venta, puede bajar.

Pero los precios no se mueven únicamente por las ganancias actuales de una empresa. También influyen las expectativas de crecimiento, las tasas de interés, la inflación, el tipo de cambio, las condiciones económicas y el comportamiento general del mercado.

Por eso, una empresa puede reportar buenos resultados y aun así ver caer su acción: quizá los inversionistas esperaban resultados todavía mejores.

3. ¿Cómo puedes ganar dinero invirtiendo en acciones?

Existen varias formas de obtener rendimientos de una inversión en acciones. Las dos más conocidas son la apreciación del precio y los dividendos.

Forma 1. Ganar dinero cuando aumenta el precio de la acción

Supongamos que compras 100 acciones a $50 cada una.

Tu inversión inicial sería:

100 × $50 = $5,000.

Un año después, el precio de cada acción sube a $70.

Si vendes las 100 acciones, recibirías:

100 × $70 = $7,000.

Tu ganancia bruta sería de $2,000, equivalente al 40% de tu inversión inicial, antes de considerar comisiones e impuestos.

Pero ahora imagina el escenario contrario: compras a $50 y la acción cae a $30.

Tus 100 acciones valdrían $3,000. Si vendes, materializas una pérdida de $2,000.

Y si la empresa quiebra y sus acciones pierden todo su valor, podrías perder la totalidad de tu inversión en ella.

Por eso, no debes invertir solamente porque una acción ha subido mucho en los últimos meses. También necesitas evaluar si el precio actual tiene sentido en relación con el negocio.

Forma 2. Recibir dividendos

Algunas empresas distribuyen parte de sus ganancias entre sus accionistas mediante dividendos.

Imagina que tienes 100 acciones de una compañía que anuncia un dividendo de $2 por acción.

Si tienes derecho a recibirlo, cobrarías:

100 × $2 = $200 brutos.

Si además la acción sube de precio, puedes beneficiarte tanto de la apreciación como del dividendo.

Sin embargo, hay tres cosas que debes recordar:

  • No todas las empresas pagan dividendos.

  • Los dividendos pueden reducirse, suspenderse o eliminarse.

  • Un dividendo no es dinero gratuito: la distribución puede reflejarse en el precio de la acción y debe evaluarse junto con el desempeño del negocio.

Algunas compañías maduras prefieren distribuir parte de sus ganancias. Otras reinvierten el dinero para abrir nuevas sucursales, desarrollar productos o expandirse.

Ninguna de las dos políticas es automáticamente mejor. Lo importante es que la empresa utilice su capital de manera eficiente y que su estrategia corresponda con lo que buscas como inversionista.

Forma 3. Reinvertir las ganancias

Supongamos que recibes dividendos de tus acciones y utilizas ese dinero para comprar más títulos.

Con el tiempo, podrías terminar con una mayor cantidad de acciones, lo que aumentaría tu participación en los futuros dividendos si la empresa mantiene su política de distribución.

Este proceso puede contribuir al crecimiento compuesto de tu patrimonio.

Sin embargo, reinvertir dividendos no garantiza ganancias. El resultado depende del precio al que compres, del desempeño de las empresas y de los costos e impuestos correspondientes.

4. ¿Qué tipos de acciones existen?

No todas las acciones ofrecen los mismos derechos ni corresponden al mismo tipo de empresa.

Acciones ordinarias

Son las acciones más comunes. Generalmente representan participación en el capital de la empresa y pueden incluir derechos de voto, así como la posibilidad de recibir dividendos si se decretan.

En caso de liquidación, los accionistas ordinarios cobran después de los acreedores y de los titulares de derechos con prioridad, de acuerdo con la legislación y las condiciones aplicables.

Acciones preferentes

En determinadas estructuras corporativas, estas acciones pueden otorgar prioridad sobre las ordinarias para recibir dividendos o determinados pagos en una liquidación.

Sus derechos concretos dependen de las condiciones de emisión. Algunas pueden tener voto limitado o características particulares.

No debes asumir que una acción preferente es equivalente a un pagaré bancario o a un bono: continúa siendo un instrumento de capital con riesgos propios.

Acciones de crecimiento

Son acciones de empresas de las que el mercado espera un crecimiento importante de ventas, utilidades o flujo de efectivo.

Algunas compañías de este tipo reinvierten gran parte de sus recursos y no pagan dividendos.

El potencial de crecimiento puede ser atractivo, pero también existe el riesgo de que las expectativas sean demasiado optimistas y la cotización caiga.

Acciones de valor

Son acciones que algunos inversionistas consideran baratas en relación con los fundamentos financieros de la empresa.

Pero una acción con un múltiplo bajo no necesariamente está infravalorada. También puede reflejar problemas estructurales, deuda elevada, una industria en declive o expectativas de menores ganancias.

Acciones de dividendos

Son acciones seleccionadas, entre otros motivos, por su historial o política de distribución de dividendos.

Para evaluarlas, no basta con observar cuánto pagan. También necesitas revisar si la empresa genera efectivo suficiente para sostener sus distribuciones.

Estas categorías pueden superponerse: una empresa puede ser considerada de valor y, al mismo tiempo, pagar dividendos.

5. ¿Qué debes analizar antes de comprar una acción?

Aquí es donde invertir comienza a diferenciarse de apostar.

Antes de comprar una empresa, conviene estudiar varios aspectos de su negocio y de su situación financiera.

1. ¿A qué se dedica y cómo gana dinero?

Debes poder explicar con tus propias palabras qué vende, quiénes son sus clientes y de dónde provienen sus ingresos.

Si no entiendes el negocio, será difícil evaluar si está mejorando o deteriorándose.

2. ¿Sus ventas están creciendo?

Revisa la evolución de sus ingresos durante varios años.

El crecimiento de las ventas puede ser una señal favorable, pero también debes investigar si se traduce en mejores márgenes y ganancias.

Una empresa puede vender más y ganar menos si sus costos aumentan demasiado.

3. ¿Es rentable?

Observa sus utilidades y márgenes.

No todas las empresas jóvenes necesitan ser rentables desde el primer momento, pero debes comprender por qué pierden dinero y qué tendría que ocurrir para que su situación mejore.

4. ¿Tiene demasiada deuda?

Una empresa puede tener un negocio rentable y, aun así, enfrentar problemas si sus obligaciones financieras son demasiado elevadas.

Revisa su deuda, los intereses que paga y su capacidad para generar efectivo.

La deuda no siempre es mala; el problema es cuando se vuelve difícil de sostener.

5. ¿Genera efectivo?

Las utilidades contables y el efectivo disponible no son exactamente lo mismo.

El flujo de efectivo ayuda a entender cuánto dinero genera realmente el negocio y cuánto necesita destinar a mantener sus operaciones, pagar deudas o financiar su crecimiento.

6. ¿El precio es razonable?

Una excelente empresa puede convertirse en una inversión mediocre si pagas un precio demasiado alto.

Por eso, debes analizar tanto la calidad del negocio como el precio de la acción.

Este punto nos lleva a uno de los indicadores más conocidos del análisis bursátil: el P/E.

6. ¿Qué es el P/E y por qué importa cuánto pagas por una acción?

El P/E, también conocido como relación precio-utilidad o PER (Price to Earnings Ratio), compara el precio de una acción con las ganancias por acción de la empresa.

La fórmula básica es:

P/E = precio por acción ÷ utilidad por acción

Supongamos que una acción cotiza a $100 y la empresa genera una utilidad anual de $10 por acción.

Su P/E sería:

$100 ÷ $10 = 10.

En términos simplificados, estás pagando diez veces las ganancias anuales por acción.

Ahora imagina otra empresa cuyas acciones también cuestan $100, pero que genera solamente $5 por acción.

Su P/E sería de 20.

Eso no significa automáticamente que la primera empresa sea mejor. La segunda podría tener perspectivas de crecimiento superiores, mientras que la primera podría enfrentar problemas importantes.

El P/E es una herramienta de comparación, no una respuesta definitiva.

Para utilizarlo correctamente, conviene comparar empresas del mismo sector, revisar la calidad y estabilidad de sus ganancias y distinguir entre utilidades históricas y estimaciones futuras.

También recuerda que el P/E puede ser poco útil cuando una empresa reporta pérdidas o cuando sus ganancias son excepcionalmente altas o bajas.

En una próxima entrada de Don Dinerito podemos profundizar en cómo interpretar el P/E, el ROE, el ROIC y otros indicadores para analizar empresas.

7. ¿Dónde puedes comprar acciones desde México?

Si vives en México, puedes acceder al mercado bursátil mediante una casa de bolsa autorizada.

Algunas alternativas conocidas incluyen:

  • GBM.

  • Actinver.

  • Finamex.

  • Otras casas de bolsa que ofrecen acceso a distintos mercados e instrumentos.

La disponibilidad de productos, los costos y las condiciones de cada cuenta pueden cambiar. Antes de abrir una, revisa que la institución esté autorizada y compara sus servicios.

También existen intermediarios que ofrecen acceso a mercados internacionales. En México, el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) permite negociar diversos valores extranjeros a través de intermediarios participantes, de acuerdo con la oferta disponible.

Antes de comprar, compara:

  • Comisiones de compra y venta.

  • Diferenciales entre el precio de compra y el de venta.

  • Costos de conversión de moneda, cuando correspondan.

  • Valores disponibles.

  • Condiciones de custodia y operación.

  • Documentación e información fiscal.

  • Calidad de la plataforma y atención al cliente.

No elijas un intermediario únicamente porque su aplicación se ve moderna o porque ofrece una promoción. Revisa el costo total y las condiciones que realmente necesitas.

8. ¿Necesitas mucho dinero para empezar?

No necesariamente.

La cantidad mínima depende de la casa de bolsa, del precio de la acción, de las condiciones de operación y de si puedes comprar fracciones de títulos.

Imagina que tienes $2,000 disponibles para invertir y una acción cuesta $500.

En un ejemplo sencillo, podrías comprar cuatro acciones, sin considerar comisiones ni otros costos.

Pero no necesitas comprar acciones individuales para empezar a invertir en bolsa. También puedes considerar ETF diversificados, que reúnen múltiples activos en un solo instrumento.

Si tienes poco capital, comprar acciones de muchas empresas diferentes puede resultar caro o difícil de administrar. Un ETF amplio puede ofrecer una exposición más diversificada, aunque debes revisar qué contiene, cuánto cuesta y qué riesgos asumes.

No hay una regla que diga que un inversionista serio debe tener diez o veinte acciones distintas. Lo importante es construir una estrategia acorde con tu capital y tus objetivos.

9. ¿Qué riesgos debes conocer?

Invertir en acciones puede ayudarte a hacer crecer tu patrimonio, pero existen riesgos que no debes ignorar.

Riesgo empresarial. La empresa puede perder clientes, enfrentar competencia, aumentar sus costos o cometer errores de administración.

Riesgo de mercado. Incluso una compañía sólida puede ver caer su cotización cuando los mercados atraviesan una crisis.

Riesgo de valuación. Puedes comprar una empresa excelente a un precio demasiado elevado y obtener resultados decepcionantes.

Riesgo de liquidez. Algunas acciones se negocian poco. En ellas puede ser difícil vender rápidamente al precio que esperas.

Riesgo cambiario. Si inviertes en valores extranjeros, el movimiento del tipo de cambio puede afectar el resultado medido en pesos mexicanos.

Riesgo de concentración. Si colocas todo tu dinero en una sola empresa, tu patrimonio dependerá excesivamente de su desempeño.

Riesgo emocional. Comprar por euforia y vender por pánico puede llevarte a tomar decisiones perjudiciales.

La diversificación ayuda a reducir algunos riesgos, especialmente los relacionados con una empresa o sector específico, pero no elimina las pérdidas posibles.

Por eso, no inviertas en acciones el dinero que necesitas para pagar la renta, cubrir emergencias o cumplir compromisos próximos.

10. ¿Conviene invertir a largo plazo?

Para muchas personas, una estrategia de largo plazo puede ser más razonable que intentar adivinar los movimientos diarios del mercado.

Invertir a largo plazo significa comprar con un objetivo definido y evaluar periódicamente si la empresa continúa cumpliendo los criterios por los que la elegiste.

No significa conservar cualquier acción para siempre, sin importar lo que ocurra.

Si el negocio se deteriora, la deuda se vuelve insostenible o la razón original de tu inversión deja de existir, quizá debas revisar tu decisión.

Por otro lado, una caída temporal del precio no significa automáticamente que la empresa haya perdido su valor económico.

Aprender a distinguir entre las fluctuaciones del mercado y los cambios fundamentales del negocio es una de las habilidades más importantes del inversionista.

También puedes realizar aportaciones periódicas para construir tu portafolio gradualmente, siempre que tu situación financiera lo permita y que cada inversión tenga sentido dentro de tu estrategia.

Conclusión: comprar acciones es comprar una participación en un negocio

Las acciones te permiten participar en los resultados de empresas que cotizan en bolsa.

Puedes obtener rendimientos mediante la apreciación de su precio y, cuando corresponde, mediante dividendos. Pero también puedes perder dinero si el negocio se deteriora, si pagas demasiado por sus acciones o si el mercado atraviesa una etapa desfavorable.

Por eso, invertir no consiste en perseguir la acción que más ha subido ni en comprar una empresa porque todos hablan de ella.

Consiste en comprender el negocio, estudiar sus números, evaluar el precio que pagas y decidir si encaja con tus objetivos y tu tolerancia al riesgo.

No necesitas convertirte en analista profesional para comenzar a aprender. Puedes empezar estudiando empresas que conoces, leyendo sus informes financieros y comparando sus resultados con los de otras compañías del mismo sector.

Lo importante es no confundir una empresa conocida con una inversión necesariamente buena.

Las reglas de Don Dinerito

  1. Antes de comprar una acción, entiende cómo gana dinero la empresa.

  2. No confundas un precio bajo con una acción barata.

  3. Analiza las ganancias, la deuda y el flujo de efectivo.

  4. No compres solamente por los dividendos que promete pagar.

  5. Considera las comisiones, los impuestos y el tipo de cambio.

  6. Diversifica para evitar depender de una sola empresa.

  7. Invierte con una estrategia, no por rumores ni por miedo a quedarte fuera.

Invierte tu tiempo antes de invertir tu dinero. Porque cuando compras una acción, no estás comprando solamente un símbolo en una pantalla, estás adquiriendo una participación en un negocio real.


Este artículo tiene fines educativos y no constituye una recomendación personalizada de inversión.