¿Cómo elegir una SOFIPO? 10 cosas que debes revisar antes de invertir
Encontraste una SOFIPO que ofrece 10%, 11%, 12% o incluso más.
La tasa se ve excelente.
Pero antes de depositar tus ahorros hay una pregunta mucho más importante que:
"¿Cuánto paga?"
La pregunta es:
"¿Qué tan buena es la institución que me está ofreciendo ese rendimiento?"
Porque dos SOFIPOs pueden ofrecer tasas muy diferentes, tener niveles de riesgo distintos y condiciones completamente diferentes para retirar tu dinero.
Por eso, si estás pensando en invertir en una SOFIPO, aquí tienes 10 cosas que deberías revisar antes de depositar un solo peso.
1. ¿Está autorizada?
Este debería ser el primer filtro.
No basta con encontrar una aplicación bonita, una página web profesional o cientos de comentarios en redes sociales.
Debes verificar que la institución sea realmente una Sociedad Financiera Popular autorizada.
La autorización y supervisión son fundamentales porque te permiten saber que estás tratando con una institución que opera dentro del marco regulatorio correspondiente.
Antes de invertir, busca la institución en los registros oficiales y verifica que su situación sea vigente.
Si no puedes comprobar quién está detrás de la institución y bajo qué autorización opera, mejor no deposites.
2. ¿Cuenta con protección de PROSOFIPO?
Este es otro punto fundamental.
Las SOFIPOs participantes cuentan con un mecanismo de protección para los ahorradores conocido como PROSOFIPO.
La cobertura es de hasta:
25,000 UDIS por persona y por institución.
Pero cuidado:
25,000 UDIS no significa 25,000 pesos.
La UDI cambia de valor con el tiempo, por lo que el equivalente en pesos también cambia.
Además, la protección tiene un límite.
Por eso no deberías pensar:
"Como tiene PROSOFIPO, puedo meter todo mi dinero."
La manera correcta de verlo es:
"Tengo una protección limitada, así que debo administrar cuánto dinero dejo expuesto a una sola SOFIPO."
3. ¿Cuánto ofrece realmente?
Ahora sí podemos hablar de la tasa.
Y aquí empieza una de las trampas más comunes.
Una SOFIPO puede anunciar:
"12% anual"
pero eso no necesariamente significa que vas a recibir 12% durante todo el tiempo que tengas tu dinero ahí.
Hay que investigar:
¿La tasa es anual?
¿Es fija?
¿Es variable?
¿Es promocional?
¿Aplica solamente durante los primeros meses?
¿Existe un monto mínimo?
¿Existe un monto máximo?
¿La tasa depende del plazo?
¿La tasa cambia después de determinado periodo?
¿El rendimiento anunciado es antes de impuestos?
Una tasa espectacular durante tres meses puede ser menos atractiva que una tasa ligeramente menor que puedas mantener durante varios años.
No compares solamente el número grande que aparece en el anuncio.
Compara las condiciones completas.
4. ¿Qué plazo necesitas?
Este punto es especialmente importante.
Una inversión puede ofrecer una tasa excelente y, aun así, ser completamente inadecuada para ti.
¿Por qué?
Porque quizá necesitas el dinero antes del vencimiento.
Supongamos que tienes:
$100,000 pesos
y sabes que necesitarás $80,000 dentro de cuatro meses.
No tendría mucho sentido poner esos $80,000 en un instrumento cuyo plazo termina dentro de un año solamente porque paga una tasa más alta.
La pregunta no es solamente:
"¿Cuánto me paga?"
También debes preguntar:
"¿Cuándo puedo recuperar mi dinero?"
5. ¿Qué tan fácil es retirar tu dinero?
Aquí entra la liquidez.
Hay SOFIPOs con productos que permiten disponer del dinero prácticamente en cualquier momento y otras que ofrecen mejores tasas a cambio de mantener los recursos durante determinado plazo.
Antes de invertir, revisa:
¿Puedo retirar cuando quiera?
¿Hay penalización?
¿Pierdo los intereses?
¿Cuánto tarda el retiro?
¿Hay horarios para solicitarlo?
¿Existe un límite diario?
Esto puede parecer secundario cuando estás viendo una tasa atractiva.
Hasta que necesitas tu dinero un domingo a las 10 de la noche.
Ahí descubres que:
rendimiento y liquidez son cosas diferentes.
6. ¿Qué tan saludable está la institución?
Aquí es donde debemos dejar de pensar como consumidores y empezar a pensar como inversionistas.
No solamente estás buscando una cuenta que pague intereses.
Estás confiando tu dinero a una institución financiera.
Por eso conviene revisar información sobre su situación financiera.
Entre los indicadores que pueden ser útiles están:
Capitalización.
Cartera vencida.
Nivel de morosidad.
Rentabilidad.
Liquidez.
Crecimiento de la cartera.
Calidad de los activos.
Resultados financieros.
No necesitas convertirte en analista financiero para hacerlo.
Pero sí deberías aprender a reconocer las señales básicas.
Por ejemplo:
Cartera vencida
Si una institución presta dinero y una proporción importante de sus clientes deja de pagar, eso puede afectar sus resultados.
Por eso la calidad de la cartera es un indicador importante.
Capitalización
El capital funciona como un colchón financiero para absorber pérdidas.
En términos muy simplificados:
más capital = mayor capacidad para absorber determinados problemas.
No significa que una institución con mayor capital sea automáticamente "segura", pero sí es un dato importante para evaluar su situación.
7. ¿De dónde sale el rendimiento?
Esta pregunta casi nadie la hace.
Pero debería ser una de las primeras.
Una SOFIPO puede pagarte intereses porque utiliza los recursos que capta para realizar operaciones financieras.
Principalmente puede otorgar créditos y obtener intereses de sus acreditados.
Por ejemplo:
La institución podría captar dinero de ahorradores al:
10%
y prestar ese dinero a tasas superiores.
La diferencia ayuda a cubrir:
Gastos de operación.
Incumplimientos.
Reservas.
Costos administrativos.
Otros gastos.
Y eventualmente generar utilidades.
Por eso, cuando una institución ofrece un rendimiento muy superior al mercado, vale la pena preguntarse:
¿Qué está haciendo para poder pagar esa tasa?
Una tasa alta no es necesariamente una señal de problemas.
Pero tampoco debe ser una excusa para dejar de analizar el riesgo.
8. ¿Cuánto dinero tienes realmente en esa institución?
Este punto es fundamental.
Imagina que tienes:
$500,000 pesos.
Y encuentras una SOFIPO que paga una tasa espectacular.
Podrías pensar:
"Voy a meter los $500,000 porque así gano más."
Pero aquí aparece el problema de la concentración.
Aunque la institución sea buena, estás exponiendo una cantidad importante de dinero a una sola institución.
Y recuerda que PROSOFIPO tiene un límite de protección.
Por eso, cuando tus ahorros empiezan a crecer, la diversificación adquiere cada vez más importancia.
Puedes distribuir tu patrimonio entre diferentes instrumentos, por ejemplo:
CETES
SOFIPOs
Pagarés bancarios
Fondos de inversión
Otros instrumentos
Dependiendo de tus objetivos, plazo y tolerancia al riesgo.
La idea no es tener veinte cuentas diferentes por deporte.
La idea es evitar que todo tu patrimonio dependa de una sola institución o de un solo tipo de inversión.
9. ¿Qué tratamiento fiscal tiene?
Este punto puede hacer una diferencia importante en el rendimiento final.
Una tasa anunciada no necesariamente equivale a lo que terminarás conservando después de impuestos.
Además, las SOFIPOs tienen un tratamiento fiscal particular que puede resultar atractivo para ciertos niveles de ahorro.
La Ley del Impuesto sobre la Renta contempla una exención para determinados intereses provenientes de inversiones en SOFIPOs, condicionada al límite establecido de cinco veces la UMA elevada al año y al cumplimiento de las demás disposiciones aplicables.
Por eso debes distinguir entre:
rendimiento bruto
y
rendimiento neto después de impuestos.
Si una inversión paga 10% y otra 9%, no necesariamente la primera terminará dejándote más dinero en el bolsillo.
Los impuestos, comisiones, condiciones y liquidez también importan.
10. ¿Qué dicen sus estados financieros?
Llegamos a la parte que probablemente menos personas revisan.
Pero si estás pensando invertir una cantidad importante, vale la pena hacerlo.
Las instituciones financieras presentan información financiera que permite conocer aspectos como:
Activos.
Pasivos.
Capital.
Cartera de crédito.
Cartera vencida.
Utilidades o pérdidas.
Indicadores financieros.
No necesitas estudiar una licenciatura en Contaduría para comenzar.
Puedes empezar con unas cuantas preguntas:
¿Está ganando dinero o perdiendo dinero?
¿Su cartera vencida está creciendo?
¿Su capitalización parece adecuada?
¿Está creciendo de manera razonable?
¿Su situación financiera ha mejorado o empeorado?
Lo importante es observar la tendencia, no solamente una cifra aislada.
La regla de los 10 puntos
Antes de invertir en una SOFIPO, revisa:
| Punto | Pregunta |
|---|---|
| 1 | ¿Está autorizada? |
| 2 | ¿Cuenta con protección de PROSOFIPO? |
| 3 | ¿Cuál es la tasa real y bajo qué condiciones? |
| 4 | ¿Cuál es el plazo? |
| 5 | ¿Qué tan fácil puedo retirar mi dinero? |
| 6 | ¿Cómo está financieramente? |
| 7 | ¿De dónde sale el rendimiento? |
| 8 | ¿Cuánto de mi patrimonio voy a concentrar ahí? |
| 9 | ¿Cuál será mi rendimiento después de impuestos? |
| 10 | ¿Qué dicen sus estados financieros? |
Si no puedes responder estas diez preguntas, probablemente todavía no estás listo para depositar una cantidad importante.
¿Cuál es la mejor SOFIPO?
Aquí viene una respuesta que quizá no te guste:
No existe una SOFIPO que sea la mejor para absolutamente todos.
La mejor opción depende de lo que estés buscando.
Si necesitas liquidez inmediata, probablemente no quieras el mismo producto que alguien que puede dejar su dinero invertido durante tres años.
Si tienes $20,000 pesos, tu estrategia probablemente será diferente a la de alguien que tiene $2 millones.
Si buscas maximizar rendimiento, aceptarás un nivel de riesgo diferente que alguien cuyo principal objetivo es conservar su capital.
Por eso, en lugar de preguntar:
"¿Cuál es la mejor SOFIPO?"
pregunta:
"¿Cuál es la SOFIPO y el producto que mejor se ajustan a mi situación?"
Una estrategia más inteligente
Supongamos que tienes:
$200,000 pesos
para invertir.
En lugar de buscar automáticamente la tasa más alta, podrías comenzar dividiendo el problema.
Por ejemplo:
¿Cuánto necesito tener disponible?
¿Cuánto puedo dejar invertido un año?
¿Cuánto puedo dejar invertido varios años?
Después puedes buscar instrumentos diferentes para cada objetivo.
Una parte podría permanecer en instrumentos de alta liquidez.
Otra podría colocarse en CETES.
Otra podría estar en una SOFIPO.
Y si utilizas varias instituciones, puedes analizar cómo distribuir el dinero considerando los límites de protección.
La clave es que la tasa sea solamente una de las variables de la decisión.
¿Una SOFIPO con 12% siempre es mejor que CETES al 7%?
No necesariamente.
Imagina:
Opción A
CETES:
7%
Riesgo muy bajo.
Alta liquidez dependiendo del plazo.
Protección derivada de la naturaleza de la deuda soberana.
Opción B
SOFIPO:
9%
Mayor rendimiento potencial.
Mayor riesgo institucional.
Protección limitada mediante PROSOFIPO.
Posibles restricciones de liquidez.
En este ejemplo, la SOFIPO está pagando dos puntos porcentuales adicionales.
La pregunta es:
¿Esos dos puntos adicionales compensan el riesgo adicional para ti?
No existe una respuesta universal.
Depende de tu situación financiera.
El error más común
Probablemente el error más común al invertir en SOFIPOs sea este:
Elegir exclusivamente por la tasa.
"Esta paga 12%."
"Esta paga 13%."
"Esta paga 14%."
Y terminar colocando todo el dinero donde aparece el porcentaje más grande.
Pero una inversión no debería evaluarse únicamente por su rendimiento.
Hay que considerar:
Rendimiento
- Riesgo
- Liquidez
- Protección
- Impuestos
- Plazo
- Situación financiera de la institución
Don Dinerito recomienda:
Primero entiende.
Después compara.
Y solamente entonces invierte.
Este artículo tiene fines educativos e informativos y no constituye una recomendación personalizada de inversión. Los ejemplos son ilustrativos y no representan una estrategia adecuada para todas las personas. Antes de invertir, revisa las condiciones, tasas, plazos, liquidez y riesgos del instrumento que estés considerando.