CAT vs GAT: cuál es la diferencia y cómo afectan tu salud financiera
Cuando contratas una tarjeta de crédito, un préstamo o una cuenta de inversión, probablemente te encuentres con dos porcentajes que aparecen constantemente en la publicidad de los bancos y otras instituciones financieras:
CAT y GAT.
Aunque sus nombres se parecen, sirven para cosas completamente diferentes.
De hecho, podríamos resumirlo así:
El CAT mide cuánto te cuesta pedir dinero prestado. La GAT te ayuda a comparar cuánto puede crecer tu dinero cuando lo ahorras o inviertes.
Entender la diferencia puede ayudarte a tomar mejores decisiones y, sobre todo, a evitar que tus decisiones financieras terminen afectando tu salud financiera.
¿Qué es el CAT?
CAT significa Costo Anual Total.
Es un indicador que permite comparar cuánto cuesta realmente un crédito, expresándolo como un porcentaje anual.
El CAT no considera únicamente la tasa de interés. Dependiendo del producto y de las condiciones, también incorpora otros costos asociados al financiamiento, como comisiones, determinados seguros y otros elementos que forman parte del costo del crédito.
Por eso, fijarte únicamente en la tasa de interés puede ser engañoso.
El Banco de México creó el CAT precisamente para facilitar la comparación entre diferentes créditos.
Un ejemplo sencillo
Supongamos que estás comparando dos tarjetas de crédito:
| Tarjeta A | Tarjeta B | |
|---|---|---|
| Tasa de interés | 35% | 30% |
| Anualidad | $0 | $1,500 |
| CAT | 40% | 48% |
A primera vista podrías pensar:
"La B es mejor porque tiene una tasa de interés más baja."
Pero no necesariamente.
La anualidad y otros costos pueden hacer que el financiamiento resulte más caro.
Por eso existe el CAT.
La regla de Don Dinerito
No compares créditos únicamente por la tasa de interés. Compara el CAT y revisa las condiciones específicas del producto.
CONDUSEF también recomienda utilizar el CAT para comparar tarjetas de crédito y otros financiamientos.
¿Qué es la GAT?
GAT significa Ganancia Anual Total.
Aquí cambia completamente la lógica.
Mientras el CAT se utiliza para créditos, la GAT se utiliza para comparar productos de ahorro e inversión.
La GAT expresa el rendimiento que podrías obtener en un año bajo las condiciones utilizadas para su cálculo. En términos generales, permite comparar productos tomando en cuenta el efecto de la reinversión y determinados costos relacionados con la operación.
Por eso puedes encontrar GAT en productos como:
- cuentas de ahorro;
- pagarés bancarios;
- algunos depósitos a plazo;
- productos de inversión;
- determinados productos ofrecidos por instituciones financieras.
Banxico desarrolló la metodología de la GAT para facilitar la comparación entre productos de ahorro e inversión.
GAT nominal y GAT real: no son lo mismo
Aquí hay una distinción muy importante.
Puedes encontrarte con:
GAT nominal y GAT real.
La GAT nominal muestra el rendimiento bajo las condiciones del producto, antes de considerar el efecto de la inflación.
La GAT real intenta mostrar qué ocurre con ese rendimiento después de considerar la inflación estimada.
Por ejemplo:
Supongamos que una inversión ofrece:
GAT nominal: 8%
pero la inflación estimada utilizada para el cálculo es aproximadamente:
5%
Tu dinero puede aumentar nominalmente, pero su poder adquisitivo no necesariamente aumenta en la misma proporción.
Por eso una GAT nominal atractiva no significa automáticamente que estés obteniendo una gran ganancia en términos reales.
En fichas de productos financieros de CONDUSEF puedes encontrar precisamente ambas cifras: GAT nominal y GAT real.
Entonces, ¿CAT o GAT?
Depende de qué lado de la operación estés.
| Si estás... | Debes fijarte principalmente en... |
|---|---|
| Pidiendo dinero prestado | CAT |
| Contratando una tarjeta de crédito | CAT |
| Sacando un préstamo personal | CAT |
| Contratando un crédito de nómina | CAT |
| Contratando un crédito hipotecario | CAT |
| Ahorrando dinero | GAT |
| Invirtiendo | GAT |
| Comparando pagarés | GAT |
| Comparando cuentas de ahorro | GAT |
Una manera fácil de recordarlo es:
CAT = cuánto me cuesta.
GAT = cuánto me genera.
¿Por qué esto afecta tu salud financiera?
Aquí es donde el asunto se pone interesante.
El CAT y la GAT no son simplemente números que aparecen en letras pequeñas de un contrato.
Pueden tener un efecto directo sobre tus finanzas.
Un CAT alto puede hacer que una deuda se vuelva pesada
Imagina que utilizas una tarjeta de crédito para financiar $50,000.
Si pagas el saldo completo para evitar intereses, el costo financiero puede ser muy diferente al de una persona que mantiene una deuda revolvente durante meses.
Y si además el crédito tiene un CAT elevado, financiarte puede resultar considerablemente más caro.
CONDUSEF señala que pagar únicamente el mínimo de una tarjeta puede hacer que tardes mucho más en liquidar la deuda.
Por eso:
CAT alto + deuda prolongada = combinación peligrosa para tus finanzas.
Pero un CAT bajo tampoco significa que puedas endeudarte sin problema
Este es otro error frecuente.
Alguien puede decir:
"Encontré un crédito con CAT bajo, entonces sí me conviene."
No necesariamente.
Primero tienes que preguntarte:
¿Necesito realmente el crédito?
Un crédito barato sigue siendo una deuda.
Incluso un crédito con un CAT relativamente bajo puede convertirse en un problema si la mensualidad supera tu capacidad de pago.
La salud financiera no consiste únicamente en conseguir el crédito más barato.
También consiste en no pedir prestado más de lo que puedes pagar.
Y del otro lado está la GAT
Ahora imaginemos que tienes $100,000 ahorrados.
Una institución te ofrece una GAT de:
4%
y otra:
7%
Si las demás condiciones fueran comparables, la segunda podría resultar más atractiva porque ofrece un mayor rendimiento bajo las condiciones consideradas.
Pero aquí también hay que tener cuidado.
No debes pensar:
"La GAT más alta siempre es la mejor."
Hay que revisar qué hay detrás de ese porcentaje.
Una GAT alta puede venir acompañada de otras condiciones
Antes de mover tu dinero solamente porque viste una GAT atractiva, revisa:
- ¿Cuánto dinero debes invertir?
- ¿Cuál es el plazo?
- ¿Puedes retirar tu dinero antes?
- ¿Existe penalización por retiro anticipado?
- ¿La tasa es fija o puede cambiar?
- ¿La GAT corresponde al monto que tú vas a invertir?
- ¿Cuál es la vigencia de la oferta?
- ¿Qué institución está ofreciendo el producto?
- ¿Qué protección tiene tu dinero?
- ¿La GAT que estás viendo es nominal o real?
Esto último es especialmente importante.
Una institución puede mostrar una GAT atractiva, pero eso no significa automáticamente que sea el mejor lugar para poner todo tu dinero.
CAT alto vs. GAT baja: una combinación que debes evitar
Podemos verlo desde una perspectiva muy sencilla.
Imagina a una persona que:
- Tiene una deuda de tarjeta con un CAT elevado.
- Paga únicamente el mínimo.
- Tiene sus ahorros en una cuenta que genera un rendimiento muy bajo.
Está ocurriendo algo absurdo:
Está pagando mucho por el dinero que debe y está ganando poco por el dinero que tiene.
Si además utiliza sus ahorros para seguir financiando gastos con la tarjeta, puede entrar en un círculo financiero complicado.
La situación ideal es justo la contraria
Una buena salud financiera busca algo parecido a esto:
Deudas caras → reducirlas
Ahorros → ponerlos a trabajar de acuerdo con tu nivel de riesgo y necesidades de liquidez
Por ejemplo:
Si tienes una deuda de tarjeta que genera intereses muy elevados y al mismo tiempo tienes dinero disponible en una inversión que genera un rendimiento considerablemente menor, podría tener sentido analizar si conviene utilizar parte de ese dinero para reducir la deuda.
No siempre será correcto liquidar absolutamente todas las inversiones para pagar una deuda —por ejemplo, podrías necesitar conservar un fondo de emergencia—, pero la diferencia entre el costo de la deuda y el rendimiento de tus ahorros es algo que debes considerar.
Un ejemplo con $100,000
Supongamos que tienes:
$100,000 en una inversión
que genera aproximadamente:
7% anual
Mientras tienes:
$100,000 de deuda
cuyo costo financiero es considerablemente mayor.
En términos muy simplificados, estás intentando ganar dinero con una mano mientras con la otra pagas un costo mucho mayor.
Esto no significa que debas correr inmediatamente a vender todas tus inversiones.
Primero habría que considerar impuestos, liquidez, penalizaciones, fondo de emergencia y las condiciones específicas de ambas operaciones.
Pero el principio es importante:
No tiene mucho sentido perseguir un rendimiento de unos cuantos puntos porcentuales mientras mantienes una deuda cuyo costo es mucho mayor.
El CAT y la GAT también pueden ayudarte a detectar malas decisiones
Estos indicadores funcionan como una especie de semáforo financiero.
Cuando vas a pedir dinero
Busca:
CAT más bajo → generalmente mejor
pero siempre considerando:
- plazo;
- mensualidad;
- tasa;
- comisiones;
- seguros;
- capacidad de pago.
Cuando vas a invertir
Busca:
GAT competitiva → potencialmente mejor
pero revisando:
- riesgo;
- liquidez;
- plazo;
- protección;
- inflación;
- impuestos;
- condiciones del producto.
No compares peras con manzanas
Otro punto fundamental es que el CAT y la GAT no sirven para comparar productos completamente diferentes entre sí.
No tiene sentido decir:
"Este pagaré tiene una GAT de 7%, mientras que mi tarjeta tiene un CAT de 50%, así que la tarjeta es peor inversión."
Son indicadores de naturaleza diferente.
El CAT responde a:
¿Cuánto cuesta financiarme?
La GAT responde a:
¿Qué rendimiento puedo obtener de este producto de ahorro o inversión bajo las condiciones consideradas?
Son dos caras distintas de las finanzas personales.
Una estrategia sencilla para mejorar tu salud financiera
Puedes incorporar el CAT y la GAT a tu rutina financiera.
Antes de contratar una deuda:
1. Pregunta por el CAT.
2. Revisa la tasa de interés.
3. Calcula cuánto pagarás realmente.
4. Comprueba que la mensualidad quepa cómodamente en tu presupuesto.
5. Evita endeudarte solamente porque el banco te ofrece un límite elevado.
Antes de invertir:
1. Pregunta por la GAT nominal.
2. Revisa la GAT real cuando esté disponible.
3. Compara el mismo plazo y monto.
4. Revisa la liquidez.
5. Analiza el riesgo y la protección de tu dinero.
6. Revisa impuestos y condiciones.
La regla de Don Dinerito
Si solo vas a recordar una cosa de este artículo, que sea esta:
Cuando pidas dinero, busca que te cueste lo menos posible. Cuando ahorres o inviertas, busca que tu dinero trabaje lo mejor posible sin asumir un riesgo que no puedes aceptar.
El CAT te ayuda a mirar el costo de la deuda.
La GAT te ayuda a mirar el rendimiento del ahorro o la inversión.
Pero ninguno de los dos debería analizarse de manera aislada.
Una buena decisión financiera también considera:
costo + rendimiento + riesgo + liquidez + impuestos + capacidad de pago.
Porque tener una buena salud financiera no significa simplemente ganar más dinero.
Significa que el dinero que ganas, ahorras y debes esté trabajando a tu favor y no en tu contra.
En resumen
CAT: Costo Anual Total.
Sirve principalmente para comparar créditos. Mientras menor sea, en igualdad de condiciones, menor será el costo del financiamiento.
GAT: Ganancia Anual Total.
Sirve para comparar productos de ahorro e inversión. Una GAT mayor puede representar un mejor rendimiento, pero hay que revisar las condiciones, el riesgo, el plazo y la liquidez.
Y recuerda:
CAT alto = tu deuda puede ser más cara.
GAT baja = tu dinero puede crecer más lentamente.
Buena salud financiera = controlar el costo de tus deudas y hacer que tus ahorros trabajen adecuadamente para ti.